Outconsumer, cuestión de autenticidad

Roc Massaguer, más conocido como Outconsumer, fue uno de los primeros creadores de contenido de Youtube en España. Su sello personal sigue siendo la autenticidad: llegar al público por lo que eres. Unido al baloncesto por los Boston Celtics, este deporte ha marcado la mayor de su vida. Parece que Canijo no anda corto de talento

Hace ya una década, una serie de creadores de contenido prometían cambiar a través de Youtube el paradigma comunicativo donde la televisión era el centro de todo. Se decía entonces, desde la rebeldía de la nueva generación, que el gigante televisivo tenía los días contados. Lo cierto es que sigue ahí pero la influencia de los nuevos creadores resulta innegable.

A Roc Massaguer, más conocido como Outconsumer, se le trata como uno de los padres de Youtube en España. Ya contaba con bagaje en el periodismo tradicional de la mano del baloncesto pero comenzó subiendo sus partidas de Call of Duty, el juego de moda. Rompió la barrera de la edad en un sector de adolescentes y su sello personal consistía en tener un estilo propio, en lugar de buscar ser el mejor. Lo importante era mostrarse auténtico y saber comunicar. Le gustaría hacer esta entrevista en el TD Garden, el pabellón de los Boston Celtics, vacío. “Me siento super cómodo de mi época de entrenador y de periodista”, asegura. Si hablamos de un lugar de videojuego, escogería los escenarios iniciales del último God of War.

Escribir un libro, tener un hijo… ¿Has pensado ya dónde plantar el árbol?

Está plantado ya. Pusimos un limonero el año pasado en el jardín con lo cual ya lo tengo todo hecho. Hijos tengo dos, por todos los lados he cumplido. Siempre me pareció que la parte más difícil era escribir un libro. Tener un hijo es más responsabilidad y no es una cosa que puedas tener simplemente por querer. Pensaba que escribir un libro era más difícil en el sentido de que no depende de ti. El tema es publicarlo, sea como sea ya tengo el logro desbloqueado.

Se necesita más constancia para escribir un libro

Sí, desde la parte del hombre. Tú necesitas diez minutos y ya estarías. Desde el punto de vista de la mujer es mucho más duro. Escribir un libro también se puede hacer de muchas formas. Este lo escribí en apenas dos meses, no fueron muchas horas porque tenía muy claro lo que quería escribir, no fue una cosa difícil. Creo que fue una experiencia muy placentera e incluso te diría que más fácil de lo que yo esperaba.

Tu libro se llama ‘Pick & Roll, el baloncesto es solo el principio’. ¿Cómo ha influido este deporte en tu vida?

Muchísimo. En el libro intento reflexionar sobre eso y no sé si lo consigo demasiado. Primero, porque fue un factor de socialización muy importante. Luego como entrenador me ayudó muchísimo a mejorar como persona, a conocer a muchísima gente, entre ellos mi mujer. Y laboralmente ha sido el leitmotiv de prácticamente todo lo que he hecho en mi vida. Ahora mi hijo se ha apuntado a basket. No queríamos forzarle a que hiciera el deporte que a nosotros nos gusta pero insistió mucho y ahora está entrenando en un equipo. A lo mejor me quedan muchos años de baloncesto.

Los Boston Celtics, una casualidad

Los Celtics de Larry Bird fueron el equipo que enganchó a Roc a la NBA. El quinteto de 1986, año del último título hasta 2008, se recita solo: Danny Ainge, Larry Bird, Dennis Johnson, Kevin McHale y Robert Parish. La liga y los propios Celtics eran muy diferentes a los de hoy. Lejos de darle importancia, asegura que su primer contacto con el equipo de Boston fue una casualidad a la que ha ido dando sentido con el paso de los años.

Larry Bird, Robert Parish y Kevin McHale. | Imagen: Pinterest

Siempre comentas que tu acercamiento al baloncesto es gracias a los Boston Celtics. ¿Por qué?

Es algo puramente anecdótico. Mi teoría es que nuestras pasiones deportivas son completamente accidentales y a partir de ese accidente nosotros le damos un significado que para nosotros tiene sentido. Yo siempre digo que tenía que haber sido de los Lakers porque eran mucho más divertidos y su forma de entender el baloncesto encaja más con lo que a mí me gusta. Pero mi color favorito cuando tenía diez años era el verde. Por una serie de casualidades empecé a ver la NBA en el programa ‘Cerca de las estrellas’ y dije ¿Quién va de verde? ¿Los Bucks o los Celtics? ¿Quiénes son más buenos? Pues venga, los Celtics. 

A partir de ahí, “me gustan por su capacidad de sacrificio y que son humildes, trabajadores, la costa este me gusta más que la oeste…” es como que vistes una serie de argumentos a posteriori para justificar una cosa totalmente accidental. Sea como sea, es el único equipo deportivo por el que realmente siento algo. El único por el que me cabreo cuando pierden y por el que me alegro mucho cuando ganan, de cualquier deporte. Es la única filia que tengo y es auténtica.

Igual hace unos años no, pero ahora vuelve a ser más fácil animar a los Lakers

Es verdad que los Lakers tienen esa capacidad para conseguir tener proyectos ganadores con menos que los Celtics. A excepción del Big Three, los Celtics siempre necesitan un proceso para construir. Hay quien dice que forma parte de una filosofía diferente. Es verdad que los Lakers estaban en la mierda absoluta, fichan a LeBron, que tiene mucho mérito, traspasan todo por Anthony Davis y ya está. Ya son los campeones. Los Lakers tienen esa facilidad para hacer eso. Es como es, da igual. No hay que justificar las filias de cada uno. Creo que ser fiel a tu equipo es algo positivo.

Cuando alguien empieza a ver ahora la NBA y se hace de los Lakers porque molan, tampoco juzgo eso. Lo veo lo más normal del mundo porque yo hice eso. Nadie llega y se enamora del peor equipo de ese momento. Luego cuando les va mal sigues ahí. Esa cosa de “ahora se suben al carro” es lo que hemos hecho todos.

La NBA, o cualquier competición internacional, es más accesible ahora. En cierto modo, se pierde esa mística del descubrimiento de madrugada, en un televisor pequeño, incluso con partidos en diferido…

En parte sí, pero yo tiendo a huir bastante de la nostalgia. Decir “lo de mi época era mejor” es una cosa a la que intento resistirme. Tenía un factor de clandestinidad, incluso cuando estaba en Canal Plus o ahora en Movistar. Creo que el hecho de que se juegue de madrugada sigue añadiendo un punto de distancia, de algo especial, de algo inédito o inalcanzable que sigue estando bien. No creo que se haya perdido mística y, de hecho, es muchísimo mejor que esté al alcance de mucha gente.

Esos Celtics de Bird que te enganchan a la NBA se parecen poco a los de hoy. ¿Llegarán a tener su anillo estos Celtics de Tatum y Brown?

Me gustaría pensar que sí pero no lo sé. Llevo mucho tiempo en esto como para no darme cuenta de que los anillos son casi un accidente. Ahora escucho ‘The Ringer’, donde salen muchos exjugadores que no han ganado un anillo. Te hablan de “nuestro año”, “el año donde deberíamos haber ganado”, pero el problema es que solo gana uno. A los fans de los Celtics no les gusta que diga esto, pero si llegan a un par de finales, podemos darnos por satisfechos. Puedes ser como Toronto y encontrarte a unos Warriors diezmados o como Miami, ser tú el diezmado y no llegar.

La diferencia es esa: llegar a la final. Han estado a poco pero el hito de verdad es ese y estos dos jugadores tienen mimbres para estar en una final. ¿Para ganar un anillo? Dependerá de quién te encuentres, de si Tatum se parte la pierna… es muy complicado. La gente no es consciente de lo increíblemente complicado que es ganar un anillo de la NBA. Y cuando ves las historias de los campeones te das cuenta de lo extremadamente, no diré aleatorio, pero de entre los 4 o 5 que tienen proyecto para ganar cómo se decide quién lo gana es algo muy complicado.

La narrativa, un elemento central del deporte

Lo de los equipos que deberían haber ganado es un tópico de otros deportes también. Escuchas “el fútbol le debe una al Barça, a Holanda”…

Forma parte de la narrativa del deporte, que es una de las cosas que a mí más me gusta. España nunca pasaba de cuartos hasta que le dio por ganar. Cuando yo era joven todo el mundo era del Barça y era un equipo perdedor. Ganó la liga con Terry Venables y fue como un milagro. Pero luego viene Cruyff y cambia la narrativa y el Barça es otra cosa. El Madrid tenía 7 Copas de Europa y decían que solo las ganaba en blanco y negro y de repente vuelven a ganar. Está bien, te permite darle un sentido. La injusticia, la tragedia, la heroicidad… todo ese tipo de cosas funcionan super bien a nivel narrativo y por eso nos gusta, pero no tiene más importancia que eso. Es una cosa un poco gastada. Es deporte, pasan cosas y nosotros lo vestimos, que es a lo que me dedico yo y no debería criticarlo.

Outconsumer, en una imagen de archivo de 2020. | Imagen: ACB

¿Por qué la NBA ha dado con el Black Lives Matter ese paso adelante como liga socialmente implicada, que no dio, por ejemplo, la NFL con el caso de Colin Kaepernick?

La NBA siempre ha tenido un perfil más liberal, como dicen en Estados Unidos. Es decir, de izquierdas, con muchísimas comillas, pero siempre ha sido la más progresista. Según opinan los expertos, es por ser la Liga con más presencia afroamericana. La NFL tiene muchos jugadores afroamericanos pero en roles de menos poder. Son un poco más mercadería. En la NBA los jugadores tienen más poder y que en su mayoría sean afroamericanos hace que tengan más peso

La otra explicación es que las ligas estadounidenses están compitiendo entre ellas, en cierta manera. Ese perfil más social, más políticamente implicado, probablemente funciona mejor entre el espectador de la NBA de lo que funcionaría en el espectador de la MLB o de la NFL. Y se vio. Cuando Colin Kaepernick hacía eso no había un apoyo mayoritario, por parte de los jugadores ni de los propietarios, ni de los espectadores. No diré que la NBA es hipócrita pero un poco cínica sí en el sentido de esta implicación nos beneficia más que nos perjudica, o mejor dicho, no nos perjudica. Entonces se ponen más de cara a ese tipo de reivindicaciones porque les encaja mejor.

Según Roc, ha tenido mucho que ver la pandemia y el clima de exaltación de los Estados Unidos. El asesinato de George Floyd en el pasado verano fue el desencadenante de las protestas por la brutalidad policial. Los jugadores afroamericanos de la NBA salieron a la calle dejando el baloncesto en un segundo, conscientes del papel que podían desempeñar. “Sigo pensando que poner Black Lives Matter y que todo el mundo se arrodillara en la burbuja hubiera sido imposible, aunque la NBA hubiera querido, con público -afirma-. Estoy convencido, y mucha gente lo comenta, que la NBA accedió al tema de cambiar las camisetas y pintar el parqué como compensación a obligar a los jugadores a vivir en una burbuja. En el pack estaba eso, no tanto porque la NBA no se lo crea, sino porque convenía bastante”.

La cara visible, o una de ellas, de esta NBA social, es LeBron. Méritos deportivos aparte, también está haciendo crecer su legado siendo un jugador muy implicado. Con The Last Dance estaba el debate de por qué Jordan no se mojaba

No quiero que parezca que ataco a LeBron, porque la faceta fuera de la cancha de LeBron me parece super interesante, y se añade a su legado. Lo que pasa es que cuando juzgamos a la gente hay que hacerlo en su época. Es una crítica legítima decir que Jordan se posicionó poco, pero también estoy convencido de que si hubiera hecho lo mismo que LeBron habría pagado un precio mucho más alto.

Cuando hablo de valentía o de gente que son héroes siempre lo pongo en contexto. No quiero quitarle mérito pero lo que hace LeBron hoy es más fácil que si lo hubiera hecho en el año 73. Cuando ponderas a Kareem, es más valiente. Mahmoud Abdul-Rauf es un jugador que se llevó hostias por hacer lo mismo. ¿Abdul-Rauf hizo lo mismo que hizo Jalen Brown arrodillándose? No, porque el contexto es diferente. ¿Eso le quita valor a lo que hace Jaylen Brown? No, pero quizá le añade a lo que hizo Abdul-Rauf. Si yo digo que hay que tratar a las mujeres como seres humanos ahora la gente me dirá que sí, si lo digo delante del mandamás de Arabia Saudí el mismo mensaje sería mucho más valiente por el contexto.

Yo creo que LeBron está haciendo mucho. Está liderando a muchos otros jugadores y tiene un inmenso valor pero es injusto compararlo en ese sentido con Jordan. Y él hizo algo que también abrió la puerta: Que una estrella afroamericana pueda ser vista como un atleta, no como un afroamericano. Y tener el poder financiero que te permita tomar tus propias decisiones y ser tú la estrella, no tu equipo. Todos los que han venido después han podido beber de ello. Estoy de acuerdo en que hubiera sido muy guay que Jordan se hubiera posicionado más, pero insisto, sin quitarle mérito a LeBron.

Hablando de narrativas, el dominio de LeBron fue en parte culpable de The Last Dance. De que Jordan tuviera que renovarse ante mi generación, los que no lo vimos en directo

Puede ser. Jordan es alguien que ha vivido de su imagen. Uno de sus méritos, a colación de lo de antes, es caerle bien a todo el mundo. Lo sabe Kevin Durant que es buenísimo y genera más odio que otra cosa, lo sabe el propio LeBron, y The Last Dance lo vio como un intento de mejorar esa imagen, que podía estar un poco más diezmada.

Es una comparación interesante pero quizá irrelevante. Es muy generacional. Mi generación dice que Jordan es el mejor, la que tenga la voz cantante dentro de 10 años dirá lo mismo de LeBron. Y es posible que haya un consenso. Si gana un par de títulos con los Lakers y se retira con 40 años siendo el máximo anotador de la historia. Es verdad que cambiar de equipo y perder finales no ayuda a su narrativa. La de Jordan es perfecta y por eso cuesta tanto desbancarle

Una década al otro lado de la pantalla

Youtube ha cambiado después de una década. La plataforma que tomó las riendas de la comunicación en internet se enfrenta ahora a alternativas en auge como Twitch. Para Roc, se trata de un cambio natural. 

Internet ha abierto las puertas a que se genere mucho contenido, mucha variedad y que la gente pueda elegir -comenta-. Cuando yo era joven estaba muy tutelado. Nos condicionaban dándonos dinero, o lo que sea, nuestro acceso a la cultura y eso ha cambiado. Esa generación que ahora tiene 20 años ha desconectado completamente de lo que era el mainstream

La televisión sigue muy presente pero ha tenido que reinventarse. El público que creció de la mano de esas plataformas busca ahora productos donde importan “el factor de identificación, la implicación emocional, la representatividad y la autenticidad“, rasgos del contenido en redes que han venido para quedarse. “Cuando un chaval es el ídolo de la gente sin que haya ningún intermediario, más allá de la plataforma, eso cambia todo. La gente ve Twitch pero seguimos viendo Juego de Tronos o la Isla de las Tentaciones. Hay espacio para todo, pero ese espacio de la identificación con un creador de contenido unipersonal, muy auténtico, que me lleva a otro nivel y con el que empatizo ha llegado para quedarse”, subraya Roc.

Cuando empezó todo decían que la tele se acababa. Mi generación lo vivía mucho, como público

Es un factor de rebeldía totalmente comprensible y está bien. Eso siempre ha pasado, pero es que no es verdad. Los jóvenes siguen viendo la tele. La Resistencia es televisión. Y La Vida Moderna es radio. Sigue estando ahí, entiendo el pensamiento pero no es cierto, se va a reinventar y va a funcionar diferente. “No, yo no veo la tele”, pero me zampo 5 horas de Netflix cada fin de semana, pues eso es la tele también. “No, pero me refiero a la tele de parrilla”, vale. La tele de parrilla va a morir pero eso ya pasó con las primeras plataformas bajo demanda de las teles o el cable.

Entiendo que los jóvenes tengan esa rebeldía, pero cuando pones a David Broncano en la tele sí lo ven. Entonces, no es contra la televisión, es contra la televisión de adultos de hace 20 años. Y el concepto televisión como un montón de gente con dinero hace un producto televisivo para recuperarlo con inversión publicitaria sigue ocurriendo y sigue funcionando.

Me llama la atención que Twitch sí ha recuperado en cierto modo el componente del directo. Si no ves a Ibai en directo, no lee tus mensajes ni te sientes partícipe de eso

Twitch está rellenando un vacío que Youtube no fue capaz. Ese zapping de la televisión. Tengo media hora mientras estoy comiendo y no quiero ver una serie a la que tenga que prestar mucha atención o un vídeo super currado, quiero algo que me haga compañía. Antes era el zapping. Me tiro al sofá y voy cambiando de canal hasta que encuentro algo que mínimamente me distraiga, pero las necesidades son las mismas. Por eso digo, que funcionara mucho Youtube no quiere decir que todo el mundo a todas horas quiera ver vídeos. A veces quieres el directo porque simplemente quieres algo, no especialmente preparado, que te haga compañía.

Esa parte de implicación, de formar parte, tiene un valor extra. Yo hace tiempo que digo que Twitch está reemplazando algunas cosas de la televisión. La abuela de mi mujer sigue viendo la tele de esa misma forma y mis sobrinos hacen lo mismo con Twitch pero el concepto es el mismo. Igual que los abuelos se ponen la radio para tener compañía y otra gente se pone podcast. Cambia la plataforma y en lugar de buscarlo en un dial lo buscas en una url.

Vender lo que eres, no lo que haces

Algunos hemos pasado de ver Youtube después del instituto a ver Twitch después de la universidad. ¿Cómo se consigue mantener la audiencia y que, por edad, madure contigo?

En realidad no se consigue, en el sentido de que yo perdí mucha audiencia cuando cambié mi contenido. Mucha gente se fue. No mantienes la misma audiencia, pero sí que es verdad que yo he crecido como persona hacia un sitio al que la gente me ha acompañado. Mi caso es diferente porque empecé con 33 años. Si hubiera empezado con 16 o 17, mi propia madurez hubiera ido acompañada de la madurez de mi audiencia.

Lo que yo he hecho es intentar ser yo mismo. He pasado de hacer videos de Call of Duty una vez a la semana, super especiales, muy cuidados, a literalmente enchufar el directo a ver qué pasa y cada día un juego diferente. He evolucionado en eso, pero como he intentado ser auténtico la gente me sigue porque les gusta cómo soy. Es mi estrategia: fidelizar tu audiencia con lo que tú eres, no con lo que tú haces. Porque de lo que tú haces te vas a cansar o va a dejar de estar de moda. Lo que tú eres no va a cambiar, o si cambia será porque maduras como persona.

Fuiste uno de los primeros en hacer vídeos, sin ser necesariamente bueno en los videojuegos. ¿Es más importante ser el mejor o no ser tan bueno pero tener alrededor una narrativa?

Depende de tú objetivo. Si compites te renta más ser el mejor. Si hablamos de comunicación o de jugar a vídeojuegos, depende. Hay gente que tiene muchos seguidores porque son muy buenos. Lo que funciona más es la transgresión. Hacer algo de una forma diferencial. Es lo que hice yo cuando llegué al Call of Duty. Todo el mundo era bueno y hablaba muy en serio. En cambio dije, yo juego para disfrutar, soy malísimo y lo importante es pasarlo bien. Mi lema del canal al principio era “hemos venido a pasarlo bien”.

Eso fue un factor de transgresión y mucha gente se sintió representada. Ahora no tiene ningún valor, todo el mundo juega para pasarlo bien. Ibai, que podemos decir es uno de los gamers con más visitas del mundo, no sabe jugar a nada. Pero da igual. Aquí lo importante es un factor de transgresión que te haga diferente. Puede que seas el mejor porque juegas con los ojos cerrados o que seas una abuela intentando pasarse el Sekiro. Lo importante es tener una narrativa, pero sobre todo tener una etiqueta de transgresión que represente a un grupo de gente.         

Siendo niño tuve la brillante idea de ser periodista. Y así me va. 

¿Sabes cuando ves a Messi y te preguntas dónde estaría si no jugase a fútbol? Pues soy de esa gente. Odio la expresión “no lo verás en los medios”. ¿Dónde lo has leído entonces, ababol?