Un encuentro sin fin por la igualdad

El tenis de mesa femenino vive uno de sus peores momentos. Desigualdad en sueldos, equipos... Cada vez son menos las mujeres que continúan disfrutando de este deporte

La pelota en el tenis de mesa femenino no pasa tan fácilmente de un campo a otro. Hay ocasiones en las que toca la red y puede llegar a ser punto, puede rozar el canto de la mesa, pero la mayoría de las veces siempre se sale fuera. Es poco frecuente que la figura femenina esté al mismo nivel que la masculina. El tenis de mesa (coloquialmente denominado ping-pong) es un deporte minoritario en nuestro país. Aunque no estemos hablando de fútbol o de baloncesto, la discriminación hacia la mujer también está muy presente. En pocas ocasiones existen competiciones mixtas por la simple opinión de: “es que los hombres tienen más nivel que las mujeres”. Además, el número de acreditaciones federadas masculinas es superior al de las femeninas. Y es que, por desgracia, decir deporte femenino lleva añadido el minoritario.

1-0: Situación en España

En España la situación del tenis de mesa femenino está pasando por una de sus peores épocas. “La mujer en el tenis de mesa está bastante mal porque la mayoría de las chicas que juegan, cuando pasan de los 18/19 años o entran en categoría SUB23 o absoluta lo dejan y se dedican a estudiar y no a jugar”, nos cuenta Paula Bueno, jugadora del Alicante Tenis de Mesa.

Si a este abandono del deporte se suma la discriminación económica, el apoyo a las palistas femeninas será mucho más complicado. “Económicamente no se da mucho dinero a las chicas, sí se dan subvenciones a los equipos femeninos porque se les intenta promocionar, pero ese dinero muchas veces va destinado a los equipos masculinos, no a las chicas”. El apoyo a los equipos femeninos es un camino muy complicado y si, además, le sumas este tipo de actos, el esperado triunfo queda mucho más lejos.

Siguiendo por la rama económica, la discriminación en sueldos es más que evidente, pero no solo en el tenis de mesa. Paula Bueno ha jugado toda su vida a este deporte a un gran nivel, llegando a jugar en la actualidad en la mayor liga. Pero su sueldo, en la mayoría de las ocasiones, ha sido más bajo que el de sus compañeros. “Tengo amigos que igual juegan segunda o tercera liga nacional y han estado cobrando y siguen cobrando mucho más que yo a pesar de que su categoría es peor”.

Al final, hay muchas jugadoras de tenis de mesa que tienen pasión por este deporte, pero que no reciben nada a cambio por su tiempo. Sienten que son inferiores a los hombres o incluso ven que no pueden vivir de esto y ellos sí. Por ello desaparecen de los pabellones y el número de licencias disminuye.

Paula Bueno, en una de sus participaciones con la Selección Española.

2-0: Situación en Aragón

“Lamentablemente, dentro del número de licencias que hay en Aragón, las chicas que lo practican son una minoría”, nos explica José Luis Aragón, entrenador del Publimax Cai Santiago. Es cierto que la Federación Aragonesa de Tenis de Mesa hace lo posible para seguir impulsando las categorías femeninas, pero eso es un trabajo complicado y que llevará su tiempo.

Es una realidad que en nuestra comunidad autónoma el número de jugadoras de tenis de mesa es mínimo y la cantera es escasa. Aunque los clubes hacen lo posible porque las chicas tengan su hueco en este deporte. “En nuestro club siempre hemos tenido predilección por el tenis de mesa femenino, tratándose igual que al masculino, independientemente del número de jugadoras”. A pesar de que clubes de la comunidad apuesten por la igualdad, ante la poca presencia de mujeres en el deporte, las que ya juegan tienen que desplazarse fuera de Aragón para poder disputar partidos.

En Aragón contamos con la Liga Territorial en la que se enfrentan equipos de diferentes clubes y categorías de nuestra comunidad. La participación femenina en esta competición es mínima.  

3-0: Situación en Zaragoza

En Zaragoza, actualmente, hay dos clubes en los que hay mujeres en estado de competición, es decir, están jugando liga. Estos equipos son el Publimax Cai Santiago y el Centro Natación Helios. Hay alrededor de 5 jugadoras en cada equipo, por lo tanto, hablamos de que, en Zaragoza, hay unas 10 jugadoras. Ambos clubes juegan Liga Primera Nacional Femenina, que es la tercera liga más importante a nivel nacional. Por otro lado, aunque todos los años se celebran diferentes competiciones, la que más destaca es el Campeonato de Aragón. Al haber tan pocas mujeres en la comunidad y, además, de diferentes categorías, no existen las eliminatorias, los cuartos o las semifinales, directamente se juega la final.

“Para jugar las finales del Campeonato de Aragón, a pesar de ser 2 partidos, decidían situarnos al fondo del pabellón, a mitad de tarde y sin anunciarnos por megafonía. Vamos, sin mucho miramiento”, nos comenta Alejandra Gimeno, jugadora del Publimax Cai Santiago y quien lleva jugando alrededor de 20 años a este deporte. También hemos hablado con Sara Escota, compañera de equipo de Alejandra. “Hay gente que no considera el deporte femenino tan ‘vistoso’ como el masculino y por tanto opinan que no tiene por qué recibir el mismo apoyo mediático”

Equipación del Publimax CAI Santiago TM, uno de los equipos zaragozanos de tenis de mesa.

En busca de la victoria

Paula Bueno: “Creo que se tendría que conseguir que los jugadores y jugadoras tengan un salario mínimo y, a partir de ahí, que todos los clubes tengan que pagarles para que no abandonen el deporte y estén ganando por el esfuerzo que hacen. Ahora mismo, hay chicas en superdivisión que no están ganando ni un euro”.

Sara Escota: “Es difícil cambiar situaciones en solitario, cuantas más sean las personas que estén concienciadas de la necesidad de igualdad en todos los ámbitos, más posibilidades tenemos de conseguirla”.

Alejandra Gimeno: “Yo creo que la situación debería pasar por promocionar el deporte base en categorías inferiores a niñas y conseguir que se queden”.

El tenis de mesa femenino no está pasando por sus mejores momentos, pero con el esfuerzo de las administraciones por conseguir que esta circunstancia mejore y la pasión de las jugadoras, en unos años puede que esta situación remita. 

Fundadora de Malhabladas.

Adoro los unicornios porque son una fantasía. Un personaje a jornada completa. Me encanta hablar y conocer gente.

 

Fundadora de Malhabladas.

Me considero melómana. Zaragozana y zaragocista. Amante de las series, me he visto El Internado 10 veces (no es broma).