‘El largo invierno’: Una estación fija en la historia de León

‘El largo invierno’, de Patricia Cazón, recoge en sus páginas el sentimiento de una aficionada a un club que le suele dar más desgracias que triunfos, la Cultural Leonesa. Los recuerdos, la esperanza y las fuerzas de seguir adelante resumen el sentir de una afición que vivió un paso fugaz por la élite del fútbol español.

El himno de la Cultural Leonesa dice “Como la nieve que en frío invierno cubre de blanco todo León, es el color que viste el equipo que llevo dentro del corazón”. Esta no es la única alusión a la estación más fría del año relacionada con la Cultu. Patricia Cazón supo elegir a la perfección el término con el que describir la esencia de su equipo de fútbol: invierno.

Para la periodista leonesa, esa palabra representa los años que lleva la Cultural sin jugar en la élite tras un pequeño periplo durante la temporada 55-56. Y es que la historia de este equipo es la de una ciudad acostumbrada a que todo le salga mal, algunas cosas bien, pero, ante todo, a seguir hasta el final fiel a un escudo y a unos colores.

La situación de la Cultural y Deportiva Leonesa hoy en día no es la ideal. Si bien es cierto que se mantiene como segunda en su grupo de Segunda División B (siendo el equipo que más veces ha competido en esta categoría), los aficionados ansían volver a la categoría de plata, donde estuvieron hace tres años. La temporada pasada estuvieron cerca de conseguirlo.

Precisamente ese es el momento en el que a Patricia le hubiera gustado tener esta entrevista: “Si el penalti de Antonio Martínez la temporada pasada hubiera entrado, que hubiéramos podido jugar la final del play-off de ascenso a Segunda”.

Y es que en el partido de las semifinales de la fase ascenso que se disputó en Málaga, el rival a batir era un Sabadell que a la postre acabaría subiendo de categoría. “Parecía un

Tras conseguir remontar el tanto inicial del Sabadell, la Cultural vio como le empataba en el último minuto | Imagen: As.

equipo diseñado para fastidiarme, porque eliminó al Atleti B (la periodista del Diario As es colchonera, aunque su corazón es de la Cultu), pero lo de la Cultural fue lo más doloroso. Estaba en León y me cogí a mi madre y nos fuimos a pasear por toda la ciudad, no quería ni ver la tele, ni la radio ni nada. Mi marido me iba escribiendo como iba el partido”.

El amor duele… y enfría

Si cierras los ojos y piensas en la Cultural Leonesa, ¿cuál es la primera imagen que te viene a la mente?

Ver el campo desde la casa de mi tía Erundina la primera vez que mi padre me llevó al Viejo Amilivia, esa sensación de “wao, voy a conocer la Cultural Leonesa”, porque yo le decía a mi papa si existía en León un equipo como el Madrid o el Barcelona.

Recuerdo el impacto de cruzar la esquina, encontrarte con el campo y sentir que era verdad eso de que tenías que ir muy abrigado porque el invierno se te colaba a través de la ropa. Eso más el bigote de Manzanero, que era clavado al de mi padre. Nunca se lo he preguntado, pero seguro que se lo cortaba así por él.

¿Cómo definirías el amor que sientes por la Cultu?

Decía Eduardo Galeano que “se podía cambiar de todo, de religión, de mujer… de todo en la vida, menos de equipo de fútbol”. Entonces yo creo que mi gran equipo de fútbol es la Cultural. Yo soy del Atleti, a muerte, pero llegó después, primero está el equipo con el que creces, con el que empiezas a soñar en el fútbol, un equipo que te duele de verdad, porque cuando es uno bregado en las categorías inferiores te das cuenta de lo que cuesta tanto en el fútbol y la verdad es que yo tengo más malos recuerdos que buenos, pero los buenos por eso son tan buenos. Todo lo bien que le vaya a la Cultural es bueno para mi ciudad, León. No te lo puedo explicar con palabras, es “lo puto mejor”.

Pese a vivir en Madrid, Patricia Cazón vive el día a día de su equipo como una leonesa más | Imagen: Cadena Ser.

A lo largo de la vida de la Cultural se repite ese patrón de tropezar constantemente, ¿con que palabra definirías entonces esa historia?

Invierno, lo tenía clarísimo cuando escribí el título del libro. En el caso de la Cultu, representa todas las leches que nos hemos pegado. Mira ese penalti, tenerlo tan cerca, pensar que no nos puede volver a pasar lo mismo, pero pasa, es un déjà vu constante, con sus momentos de gloria. Gracias a aquel año de Rubén de la Barrera, hubo muchos niños que se engancharon a la cultural. Es lo que tiene que pasar en León. Ahora van con la camiseta de Dioni. Pero la verdad es que los inviernos son muy largos y se hacen duros.

También mencionas en El largo invierno que todas las veces que los aficionados de la Cultu os caéis, os volvéis a levantar con esperanza. En tu caso, ¿cómo lo consigues?

Al final forma parte del fútbol. Aunque sabes que siempre te toca que caiga mal la pelota, alguna vez cae bien, entonces te mantienes ahí con el recuerdo de cuando las cosas te salen bien. El año de Rubén de la Barrera, por ejemplo, yo recuerdo una entrevista que le hice y me dijo: “Mi reto es llenar este campo”. Se llenó contra el Madrid en copa, pero es que luego se llenó el resto de la temporada. La gente se enganchó a la Cultural, volvió a creer. Y es complicado a veces, es siempre lo mismo, pero ahora vamos segundos y hay que seguir hacia delante, porque si no te entran ganas de romper el carné, y el carné nunca se rompe.

La afición quiso arropar al equipo contra un gigante del fútbol como es el Real Madrid. Muchos de los que fueron a aquel partido volvieron | Imagen: Mundo Deportivo.

Siempre nos quedará el Amilivia

Toda historia de amor, como esta entre Patricia Cazón y la Cultural Leonesa, debe tener un escenario especial, el lugar del primer beso, del primer cruce de miradas o, en esta ocasión, del primer gol celebrado. En Midnight en París ese lugar era el barrio Latino de la capital francesa, en Notting Hill fue el número 42 de Portobello Road, y en León, para los que nacen y buscan un equipo al que animar, es el Reino de León.

Patricia empezó a disfrutar de su Cultu en el Viejo Amilivia. Mientras en su libreta apuntaba los resultados que reflejaban el “marcador dardo” (un marcador en el que aparecían los resultados de Primera División, pero en lugar de los nombres de los equipos, se usaban nombres de negocios, de ahí parte de su complejidad), disfrutaba y sufría por igual de su equipo.

Ahí pudo ver los inicios de leyendas del fútbol mundial como Xavi Hernández o Puyol. “En aquel momento me llamó mucho la atención Puyol, era extremo. No imaginé que años después estaría cantando un gol suyo contra Alemania”, recuerda la leonesa.

En ‘El largo invierno’ hablas también de los estadios de la Cultural. ¿Cómo valoras el cambio de estadio que ha sufrido la Cultu?

Era un campo con mucha historia, esencia y para los nostálgicos muy bonito, pero hoy en día se hubiera quedado viejo. La Cultural tiene ahora un campo, el Reino de León, que puede ser perfectamente de un equipo de Primera División. Es muy acogedor, abraza mucho, lo único que yo hubiera mantenido el “marcador dardo”, porque es una pena que algo así se haya perdido para siempre.

El "marcador dardo" es una de esas joyas del fútbol tradicional difícil de encontrar hoy en día.

¿Crees que los cambios de estadio son uno de los pasos para consolidar el fútbol moderno frente al tradicional?

Hay algo que me horroriza de los estadios modernos y es lo del juego de luces cuando empiezan las alineaciones. Me recuerda a algo discotequero trasnochado, me parece hortera. La primera vez tiene que ser espectacular, pero ahora que todos hacen lo mismo…llévame a Anfield y que la grada cante a capella el You’ll never walk alone.

En el Calderón tengo un video de la gente cantando el himno, lo veo muy a menudo, y veo que se está perdiendo esa esencia. Echo mucho de menos el fútbol de antes. Un campo tan viejo como el Amilivia pues no tiene la estructura, pero de ahí a parecer la NBA…

Recuerdo cuando la liga española se cerró. Antes tenías total acceso a los deportistas, pero cuando volví a cubrir al Atleti aluciné con el cerrajón que había. Creo que todo empezó con Mourinho y con las cosas que venían del fútbol inglés, pero cogieron lo peor: cerrarse a los medios, no dejarte acceder a nada. Eso sucede ahí, pero ¿cuáles son las noticias del fútbol inglés? Mujeres, polémicas… Los periodistas españoles no hemos optado por eso.

Eso pasa hasta en Segunda División…

Y en la Cultural. Pero es que se equivocan. Si todos los clubes se cierran, como los medios no tenemos acceso a clubes, pues si tu medio consigue abrir las puertas conseguirás tener más espacio. Mira el Leganés, la cantidad de información que hay de ellos, cuanto salen en los medios. La Cultural te pone más barreras que el Leganés.

Luz y sombra en la Sociedad Anónima Deportiva

Pocos son los equipos españoles que hoy en día siguen siendo propiedad de sus socios. El Athletic, Osasuna, el Real Madrid (de aquellas maneras) y el Barça son los únicos clubes de Primera División que no se han convertido en sociedades anónimas deportivas.

Lo ideal sería parecerse más a la Bundesliga, donde los clubes tienen la norma del 50+1: El 51% de la propiedad del club recae sobre sus abonados, asegurándose así que se tiene en cuenta al aficionado a la hora de tomar según que decisiones.

Pero no todo es malo con las S. A. D., hay veces que se necesita de esta fórmula para poder subsistir. Cuando llegó el turno de la Cultural Leonesa, la ciudad se dio cuenta primero de que no era oro todo lo que relucía, aunque luego llegara la inversión extranjera y la situación diera un giro de 180 grados.

'Aspire Academy' llegó con un proyecto ilusionante cuando más lo necsitaba la Cultural Leonesa | Imagen: Leonoticias.

En los años 80 y 90 los clubes se empiezan a convertir en Sociedades Anónimas Deportivas. Cuando llegó el turno de la Cultural, ¿hasta qué punto crees que le afecto?

Me pillas en un terreno que no controlo mucho, pero a la Cultural durante los 90-2000 todo le fue mal, hasta el punto de rozar la desaparición de no haber sido por Aspire. La verdad que hubo una época muy mala relacionada con el momento en el que se metieron todos estos empresarios relacionados con el ladrillo, que casi desaparece el equipo.

Para el aficionado el equipo está por encima de todo y siempre va a estar ahí. Me da envidia el Athletic, un ejemplo del fútbol de antes y ahí aún se mantiene.

La llegada de inversores extranjeros, como el caso de Aspire Academy o el del Almería, generan cierto escepticismo…

Del caso de la Cultural yo solo te puedo hablar bien porque Aspire llegó y se quedó, no cogió el dinero y se marchó. Mira el Málaga: unos años genial y ahora construyen sobre ruinas. Está bien si realmente es una inversión firme, fuerte y mantenida en el tiempo, no un capricho, porque entonces cuando se cansan del juguete lo dejan ahí, y detrás del juguete hay muchos corazones y gente para la que es muy importante. No me extraña el recelo con el que se recibe a ciertos inversores, hasta que ves que realmente el equipo les interesa.

En el caso del Almería, por ejemplo, empezaron muy fuertes, invirtiendo mucho dinero, cambiando el escudo, como si fueran a crear una franquicia de la NBA.

Yo creo que el señor que llegó al Almería se equivocó desde el primer momento que puso un pie en el club, porque tenían a un entrenador muy bueno, Óscar Fernández, y lo primero que hicieron es, tras dirigir un amistoso, cargárselo.

Tengo la sensación de que se pensaba que el Almería era un juguete, y no lo es.

“El largo invierno” es un libro que recoge la historia de como una aficionada de una ciudad que no ocupa la primera plana en las noticias rechaza el camino fácil, el de animar a los que siempre ganan, para alentar a su equipo local. La Cultural Leonesa puede que no sea el mejor equipo de España, que su mayor triunfo haya sido jugar una temporada en Primera División, pero de lo que nadie duda es que tiene lo más importante: el cariño de miles de leoneses que sea en el Amilivia o en el Reino de León van a mantenerse fieles a unos colores. Un día ese escudo por fin les protegerá del invierno.

No estoy hecho para ser un aficionado de salón, mi ecosistema es la grada.

Me invitaron a dejar el tenis, la natación, el judo, el baloncesto y el fútbol, por lo que deduje que mi sitio en un estadio era en la cabina de prensa, de ahí no conseguirán sacarme tan fácilmente…